Esta hoja, hoy esta seca, pero húmeda de sentimientos, que dejo aquí depositados, intentando transmitirlos a usted, lector, espectador de esta triste comedia, utilizando el medio de la escritura y no el de la parla verborragica, puesto que la traduciendo de los sentires que habitan en mi cuerpo, es infinita como simula serlo el cosmos, pero a diferencia, mis sentimientos si son infinitos, y escatiman hipocresía, cosa de la cual el vanidoso universo abusa para sentirse fuerte ante nosotros, simples y diminutas escamas de piel en una habitación llena de polvo de una casa abandonada, donde sus ancestrales estatus lloran con tal de que no sea demolida.
Entonces mortales escúchenme! Es el universo este quien roga por no ser demolido ante el poder de vuestros sentimientos!. Es la sociedad posmoderna la que teme el despertar de la conciencia y del sentir de sus esclavos, nosotros los hombres.
Y usted viajero atemporal quien no comprende la dirección de esta liturgia, pues no es otra, que decirle que la razón de la misma esta en la frustración del autor, quien sonríe por que descubre alguien a quien amar, pero que llora por no poder amar a esa persona.
La simetría perfecta de ambos estados de animo, con un eje de menefreguismo homo centrista y superficialista, como punto medio. Pero no yo no pertenezco a ese intento de equilibrio, ambos polos no logran neutralizarse el uno al otro, puesto que el mas fuerte de los mismo prevalece sobre su par débil. La angustia que me genera la imposibilidad de amar al individuo único, que encontré en un corto viaje por mi pequeño universo cotidiano, parecería imposible de contener, debilitarte e impulsadora del odio hacia mi mismo, por la paradoja de haberla encontrado, puesto que podría continuar en la eterna búsqueda contentadote con pequeños oasis en el desierto. Pero NO! No soy un mediocre, este hombre no se arrodilla a tomar de un pozo de agua, este hombre se zambulle de cabeza en la inmensidad del océano, este hombre no se conforma con las cosas que cualquier persona viviría con una sonrisa perpetua por el resto de sus días.
Yo eh encontrado el océano mas hermoso, cuyas aguas serian demasiado para cualquier mortal, e incluso dudo si para mi también, pero la duda no genera mas que debilidad en mi, y por eso la silencio con obstinada obsesión.
Yo eh conocido las aguas mas perfectas y bellezas, pero aun no eh podido regocijarme en ellas. Al contrario del orgásmico placer el cual esperaba obtener, encontré mas dolor, el agua estaba infestada de pirañas!, pirañas que custodian esta agua durante las épocas de verano, que ningún impuro se sumerja en las mismas. Pero por que ellas supondrían que yo soy un impuro? O son tan solo animales al acecho, obstructores del placer que un hombre obtendría en esas aguas, puesto que no hacen mas que perturbar, y preservar esas aguas-en las que no son felices- para ellas solas.
Espere de pie, a las horillas, donde las aguas rasgan y desgastan la arena, a que esas enemigas mías y de mis objetivos huyeran, con la llevada del averno del invierno. Espere contemplando tu belleza inmenso océano, tus espesas olas me incitaban y provocaban a meterme, pero sabia que si me metía quizás esta vez no saldría.
El tiempo transcurrió y yo continuaba ahí de pie, sin muestra de cansancio, esperado el momento justo para avecinarme de lleno en tus calidas aguas.
Mi tasita piel se acostumbro del tal modo ala intemperie que no diferencio el cambio de estaciones, sino mis ojos, los cuales vieron la escarcha que se creaba en los pozos de encallaba el agua para luego congelarse.
Decidí que seria tiempo de sumergirme en tus ahora, gélidas aguas, repletas de agresivas olas, que a pesar de todo seguían agradándome, las pirañas habrían muerto con el frió abrumador.
Me sumergí, luche contra el viento, luche contra la madera, luche contra restos de embarcaciones hundidas, pero mi corazón no resistió mas, tus gélidas aguas me causaron una hipotermia que me hizo imposible continuar.
Yo ya me esperaba mi muerte, y me sentía feliz de al menos morir en tus olas, pero no, tuviste la ambiguamente sádica y amable compasión de dejarme vivir, y de devolverme tranquilamente a tus orillas donde permanecí dormido, pensando que estaba muerto, deseando estar muerto, en el fondo del mar, quedando como un simple recuerdo dentro tuyo, hermoso océano, ganándome así la inmortalidad, pues tu, eres eterna.
Cuando desperté, no recordaba que hacia ahí, pero con solo ver tus fluidos, caí enamorado lentamente, no sabia que era lo que tanto ansiaba, tus aguas se habían vuelto completamente hostiles hacia mi, pero aun las seguía amando, y quiero mostrarte que yo soy un hombre digno, de nadar en tus mares, o de morir en ellos, y que no merezco tu compasión, ella solo representa mas tormento para mi.
Bonus track:
Guau!, no recordaba que escribiera tanto jaja, y eso que nisiquiera lo lei, no tengo ganas, me voy a sentir re salame recordando viejas epocas...(que pobre mi bonus track)
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